Un 25 de enero de 1978


InolvidableEl 25 de enero de 1978 se producía la hazaña más grande en la historia del fútbol argentino. Independiente le empataba a Talleres 2-2 en Córdoba con tres jugadores menos y se consagraba campeón del Nacional 77. Ricardo Bochini, en el día de su cumpleaños, en memorable pared con Bertoni, marcó el empate a nueve minutos del final.

La historia había arrancado en Avellaneda, con un empate en uno que dejaba mejor parado a Talleres porque el gol de visitante valìa doble y con una igualdad en cero en su estadio eran campeones. La fiesta en Córdoba estaba preparada, el que no era hincha de Independiente hacía fuerza por la T.

En la noche del 25 de enero el Rojo arrancó ganando con un gol de Norberto Outes y así se fue el primer tiempo. A los 14′ Talleres empató con un gol de penal y diez minutos después se pudo en ventaja con un claro gol con la mano de Boccanelli. La lógica y justa protesta de los jugadores de Independiente deribó en la expulsión de tres jugadores: Trossero, Larrosa y Galván. Además, muchos de los jugadores querían dejar el campo de juego, resignados y con una gran impotencia. Pero el Pato Pastoriza levantó el ánimo de los ocho héroes, puso en cancha a Biondi y Bertoni y el milagro fue posible. A 7′ del final, Bochini, tras una pared con Bertoni, derrotó a Gibaudo y puso el 2 a 2.

Talleres 2: Rubén Guibaudo; Eduardo Astudillo, Luis Galván, Víctor Binello, Victorio Ocaño; José Reinaldi (Antonio Syeyyguil), Luis Ludueña, Daniel Valencia; Angel Boccanelli, Humberto Bravo, Ricardo Cherini. DT: Ricardo Saporiti.
Independiente 2: Roberto Rigante; Rubén Pagnanini, Hugo Villaverde, Enzo Trossero, Osvaldo Pérez; Omar Larrosa, Rubén Galván, Ricardo Bochini; César Brítez (Mariano Biondi), Norberto Outes, Pedro Magallanes (Daniel Bertoni). DT: José Omar Pastoriza.

Goles: PT 29´ Outes (I). ST 14´ Cherini (T) -penal-, 24´ Boccanelli (T) y 38´ Bochini (I).
Expulsados: ST 25′ Galván (I), Trossero (I) y Larrosa (I). Árbitro: Roberto Barreiro.

La Campaña del Campeón

Primera Fase // Grupo D
20/11/1977 1 Huracán 4-2 (V)
23/11/1977 2 Atlanta 2-0 (L) 27/11/1977 3 All Boys 3-2 (V)
30/11/1977 4 Unión 2-2 (L)
04/12/1977 5 Belgrano 1-2 (V)
08/12/1977 6 Atlético Ledesma 2-0 (L)
11/12/1977 7 Argentinos 2-0 (V)
14/12/1977 8 Huracán 2-0 (L)
17/12/1977 9 Atlanta 2-0 (V)
21/12/1977 10 All Boys 3-2 (L)
24/12/1977 11 Unión 3-2 (V)
03/01/1978 12 Belgrano 3-0 (L) 07/01/1978 13 Atlético Ledesma 0-1 (V)
11/01/1978 14 Argentinos 1-2 (L)
Semifinales
14/01/1978 1 Estudiantes 1-1 (V)
18/01/1978 2 Estudiantes 3-1 (L)
Final
21/01/1978 1 Talleres Cba. 1-1 (L)
25/01/1978 2 Talleres Cba. 2-2 (V)

Fuente : Prensa de Independiente

Un 10 de enero de 1978



A 33 años de otro orgullo Nacional


Desde la década del ’80 en adelante, River fue siempre una “sombra negra” para Independiente. Desde ya que se le ganaron varios partidos y algunos de ellos importantes, pero jugar contra los Millonarios siempre representaba una dificultad extra. Sin embargo, la serie más relevante que cruzó al Rojo con los de Núñez en las últimas décadas fue el Torneo Nacional 1978, ganado por el Rey de Copas. Hoy se cumplen 33 años de la coronación de aquel memorable triunfo.

En la fase de grupos, el Rojo había salido primero de la Zona “C”. Luego, por cuartos de final eliminó a Colón de Santa Fe (2-2 en el Cementerio de los Elefantes, 2-0 en Avellaneda) y en semifinales a Talleres de Córdoba (el mismo rival de la final de un año antes), con sendos triunfos por 2-1.

Por la final, el Independiente de Bochini enfrentó al River del “Beto” Alonso. Choque de estrellas, choque de equipazos. En el partido de ida, disputado el 7/1 en el estadio Monumental, el encuentro finalizó con un empate en cero. El nuevo campeón argentino se definiría en Avellaneda.

El 10 de enero de 1979 el Rojo saltó a la cancha con: Baley; Pagnanini, Villaverde, Trossero, Pérez; Larrosa, Fren, Bochini; Alzamendi, Outes y Barberón. ¿El entrenador? El inolvidable “Pato” Pastoriza. Aquel encuentro finalizó 2-0 para el Orgullo Nacional, con dos goles del más grande: Ricardo Enrique Bochini.

La Doble Visera, desde ya, estaba colmada. Como curiosidad, si se observan las imágenes en video de aquella noche de gloria, se podrá notar que el recordado “codo” de la tribuna visitante estaba repleta de hinchas… de Independiente.

Sí, aquella noche, en la final disputada ante River, a algunos fanáticos del Rojo no les quedó otra que ver el partido desde la visitante. El detalle se nota perfectamente si se sigue con atención el recorrido de Bochini cuando festeja su segundo gol.

Aquel 2-0, con dos goles del “10″, justamente significó el 10º título argentino del profesionalismo para Independiente, aunque luego llegarían varios más, tanto nacionales como internacionales. Pero aquella noche se escribió otra de las páginas más gloriosas de la historia del Rey de Copas.

Fuente : Muydiablo

jueves 8 de diciembre de 2011


A un año de la Sudamericana
Hace un año, el 8 de diciembre del 2010, Independiente se consagraba campeón de la Copa Sudamericana. Volvía al ámbito internacional. Este torneo emocionó a muchos hinchas del "Rojo", por lo que a continuación un texto refiriéndose a lo vivido en el Estadio Libertadores de América.

Siempre me preguntaba ¿qué es eso de ganar una copa internacional? ¿Qué era eso de poder estar en la tribuna mientras mi equipo era campeón de un campeonato internacional? Mi viejo, hincha de Independiente, me lo explicaba como algo natural. Y claro, él fue testigo. “Yo estaba cuando el Rojo ganó la Libertadores en un desempate”, me repetía y seguía sin entender.

Porque las cosas son así. Porque por más que te las digan, te las dibujen, te las escriban, te las traten de explicar una y otra vez, no las vas a poder comprender. Las tenés que vivir, que sentir para conocerlas.

No me canso de leer momentos históricos de mi club, de Independiente. Esas epopeyas que alegraban a un país entero. La victoria frente a Liverpool de Inglaterra en 1984. O algunas que alegraban sólo a los hinchas del Rojo, como ser aquél empate en Córdoba con tan sólo ocho jugadores.

“Independiente no sólo ganaba, sino que también daba cátedra de fútbol”. Otra de las frases que me costó entender y me seguirá costando entender por momentos.

Lo último que se pierden son las esperanzas dicen, pero esto de intentar unir a Independiente, a una copa internacional y a mí se me hacía cada vez más lejano.

Pero también están esas cosas que se dan, nunca se termina de saber bien cómo ni por qué, pero se dan. Se dan en el momento tal vez en que uno menos se lo espera, pero a la vez en el instante en que uno más lo desea, que más lo necesita.

El destino, la suerte, la persistencia, muchos son los motivos que te llevan al objetivo. ¿La mística copera? Si me era complicado unir a Independiente con una copa internacional, ahora con la mística copera es prácticamente imposible. ¿Qué es la mística que siempre identificó a Independiente? Escuché hablar de eso, la leí en tantísimos relatos, pero como todo, por más que te la cuenten, nunca entenderás realmente lo que significa.

Pero la vida quiso que se dé ahora. Sí. El Rojo estaba en la final de una copa internacional y yo con unos cortos 19 años lo estaba viviendo. Se daba eso que siempre quería. Poder vivir el momento para entenderlo. Para después explicar. Mi viejo, por su parte, acostumbrado a estos momentos lo volvía a sentir.

Siempre que se vive algo nuevo, algo distinto, uno se ilusiona; pero a la vez teme. El camino hasta este momento fue de una gran alegría y un sólo resultado no lo opacaría. Pero uno teme. Siempre quiere que las cosas sean perfectas.

La parada decían que no era complicada. Sin embargo, seguía sin entender. Relatos y relatos comentan que los brasileros cuando vienen a la Argentina tienen un miedo increíble. “No te preocupes hijo, los brasileros vienen a Avellaneda y tienen un miedo bárbaro. No levantan las piernas”, leía una y otra vez en un cuento.

Pero cómo me iba a tranquilizar. Independiente había perdido 2 a 0 en la ida en Brasil y tenía que remontarlo. Entendía esas excusas del apoyo local, pero la diferencia complicaba esta ilusión.

Llegamos temprano a la cancha. Las ansias en un día feriado
aumentaban minuto a minuto. Estadio lleno. Gente emocionada. Mi viejo y mis amigos presentes. Copa Internacional. Era un sueño que comenzaba a hacerse realidad. Sin embargo, faltaba un paso, un momento, un rival, faltaba una final.

Y el destino, como decía, a veces quiere que se den algunas cosas. Porque es así. Porque un rebote se convirtió en un golazo. Porque un palo se convirtió en la figura del partido. Porque los brasileros ese día no podían levantar las patas del suelo. Porque los penales no impidieron la fiesta. Porque ese 8 de diciembre la historia pesó. Porque un sueño inalcanzable se convertía en lágrimas y más lágrimas.

Sí. Independiente lograba su decimosexta Copa Internacional. Pero esa noche, ese día, ese instante pasaron más cosas. De una vez por todas entendía, vivía, sentía ese de estar en la cancha y ser campeón internacional, eso de la mística copera.

Y ahora escribiendo estas líneas y recordando esa noche inolvidable comienzo a responderme algunas preguntas. ¿Qué es eso de ganar una Copa Internacional? ¿Qué es la mística copera? Pero la historia sigue. Y cuando se termina un sueño comienza otro, cuando se cumple una ilusión empieza otra. Y me digo: “Ojalá algún día le pueda explicar a mi hijo juntos en una cancha qué es eso de ganar una Copa Internacional”.


Fuente : De la Cuna al Infierno